Es un creative commons

sábado, 8 de enero de 2011

Mi Vida Sin Ti


Mi Vida Sin Ti es una iniciativa que ayudará a dejar de fumar a todos aquellos que se lo propongan.

Es un proyecto colaborativo que mejorará la salud de nuestros pacientes, y nos ayudará a nosotros para realizar un correcto abordaje del tabaquismo.

Sabéis lo que me interesa este tipo de tema.

¡Me uno a Mi Vida Sin Ti!

Ustedes también pueden unirse, si lo desean en twitter o en facebook.

Por lo que comentan, abren el 10 de Enero.

Estaremos atentos.

martes, 28 de diciembre de 2010

Jornada de Trabajo Navideña


Son las 7:15 horas me levanto para trabajar.
Al menos tengo suerte, tengo el trabajo a 10 minutos de mi casa.
Me ducho.
Me tomo mi cortado de Dolce-gusto.
Cojo mi maletín y las llaves.
Me falta el móvil.
Listo.

Las 7:50 horas.
Arranco el Peugeot 206.
Tengo que echarle gasóleo.
Escucho las noticias.

Llego al Centro de Salud.
Son las 8:02 horas.
Me ha cogido un tractor.
Saludo a los del equipo de guardia.
Hoy estuvo Antonio el del DCCU.
¿Quién estará hoy por él?

Son las 8:05 horas.
Arranco el ordenador.
Abro el armario.
Los cajones después.
También enciendo la bomba de calor.
A 21 ºC está bien.
Llega mi residente, María Dolores.

Comienza la consulta.
Veo el primer bis en la agenda.
¿Si es del cupo de Luis? ¿Dónde estará?
Llamo a MariCeli, la administrativa.
Luis no ha venido hoy, su padre está ingresado.
No hay sustituto.
Se reparten, por orden de Dirección, los que ya tenía citados Luis entre los que estamos trabajando.
Suspiro.

Son las 9:45 horas.
No he visto aún a nadie de mi cupo.
Es que hay agenda de sustitución de 2 compañeros que están de vacaciones.
De José María y Leo.
¡Ah! y de Lola que tiene los días de libre disposición pedidos.
O estaba de curso.
No recuerdo ahora mismo.
Tampoco hay sustitutos.
Estamos en Estepa solamente Cayetano, Paco y yo de Médicos de Familia.
Suspiro otra vez.


Son las 10:35 horas.
Voy a hacer los sintrones.
¡Hay un montón!
Bueno, ya están hechos.
¡María Dolores, vámonos a desayunar!
Abro la puerta.
Una Urgencia.
Bueno, nos quedamos otra vez.

Son las 10:45 horas.
Abro otra vez la puerta.
¡Espérese señora, que está citada a las 11:10 horas!
¡Sí, ya lo sé, que no hay nadie!
¡Es que es mi rato para desayunar!

Las 11:00 horas.
Abro la consulta.
¡Qué de gente!
¡Mira la agenda, María Dolores, a ver por qué hay tanta gente!
¿Tres urgencias?
Bueno, las metemos primero.

Son las 12:55 horas.
Todavía voy por los de las 12:00 horas.
¡Uf!
Suena el teléfono.
Otra vez.
¿Qué pasa?
Aviso domiciliario urgente.
¡Es verdad, no hay DCCU!
Cojo el maletín.
¡Vámonos, que nos espera la ambulancia!
¡Señora, me voy a un aviso urgente, no sé cuando volveré!

Son las 13:20 horas.
Vuelvo a la consulta.
Ha sido menos grave de lo esperado.
¡Hay que ver cómo está esto!
No se ha ido nadie.
Abro la puerta.
Entra el de las 12:05 horas.

Terminé la demanda clínica.
Son las 13:45 horas.
¿Qué hay niños de urgencias?
Sí, Ana, la pediatra, tiene una reducción de jornada.
¿El otro pediatra?
Es la jefa, Inma, que hoy tenía una reunión.
Tenemos que ver las Urgencias Pediátricas a partir de las 13:00 horas.
Bueno, pues que pasen.
Después pasarán las recetas.
Sí, caballero, no se enfade, ése es el orden.

Son las 14:30 horas.
Voy a ver si tengo avisos.
¡Vaya, tengo dos!
Y uno no es de mi cupo.
¡Bueno, vámonos otra vez María Dolores!

Son las 15:10 horas.
Volvemos a la consulta.
Abrimos la puerta.
Mañana registramos los avisos en DIRAYA.
Apagamos la bomba de calor.
Cerramos el armario y los cajones.
Nos despedimos del celador de guardia.
Hoy le toca a Paco.
Me despido de María Dolores, mi residente.
Me monto en mi Peugeot 206.
Arranco mi coche.
¡Tengo que echarle gasóleo!

sábado, 18 de diciembre de 2010

Posologías, errores de prescripción y otras historias.



Voy a contar tres casos clínicos que me vienen a la cabeza cuando leo el título.

E
l otro día vino a la consulta una chica joven.
Debía tener entre 25 y 30 años.
La edad siempre la pone en el programa informático DIRAYA, pero ahora no recuerdo.

El caso es que traía un informe de Ginecología, en el que recomendaban tomar Fosfomicina Trometamol 3 gramos ,"1 sobre hoy, y otro mañana" porque le habían diagnosticado infección del tracto urinario.

Como la chica salió de las Urgencias a las 23:00 horas, buscó una farmacia de guardia y tras conseguirlo se tomó el primer sobre.

Al mañana siguiente antes de ir a trabajar se tomó el segundo.
Aproximadamente a las 8:00 horas.

Solamente habían pasado 9 horas, y ya se había tomado entre pecho y espalda 6 gramos de este producto.

Curiosamente en ficha técnica en la posología dice lo siguiente:

Adultos:

En las infecciones agudas de las vías urinarias bajas producidas por gérmenes sensibles a la fosfomicina, la posología es 1 sobre de xxxxxxx 3 g en una sola dosis.

En la profilaxis de infecciones urinarias seguidas de intervención quirúrgica y maniobras transuretrales diagnósticas, la posología es 1 sobre de xxxxxxx 3 g tres horas antes, y otro sobre de xxxxxxx 3 g a las 24 horas después de la intervención.

Debemos reconocer que, a veces no realizamos las posologías según ficha técnica.

Pudiendo dar efectos secundarios totalmente evitables.


Otro ejemplo.

Se prescribe desde Urgencias de mi Centro de Salud, un preparado en polvo para realizar suspensión oral de Amoxicilina Clavulánico 100 mg/12.5 mg de una marca harto conocida.

La receta se administra a una madre de un niño de 5 años al qué se le ha diagnosticado faringoamigdalitis aguda bacteriana.

Se prescribe este fármaco a 40 mg/kg de peso/día de manera correcta, dividiendo la dosis diaria en tres tomas que coincidan con después de Desayuno, Almuerzo, y Cena.

El problema es que el niño desayuna a las 11 de la mañana y almuerza a las 14 horas.

Consecuencia: diarreas.

Deja tratamiento y me solicita tratamiento alternativo.

Se podía haber solucionado administrando amoxiclina sin necesidad de añadir clavulánico.

Al menos con éso solo, lo más probable es que no se hubieran producido las diarreas.

Pero una vez puesto el tratamiento, el fármaco se prescribe de la siguiente manera:

Niños de 0-12 años: La posología será de 40mg/kg/día administrados en tomas iguales cada 8 horas.

Como pauta orientativa se recomienda administrar 0,4 ml/kg/día para conseguir la posologia indicada.

La concentración de la suspensión es de 100 mg en 1 ml.

Las dosis indicadas pueden ser incrementadas hasta 80mg/kg/día, según criterio médico dependiendo de la gravedad de la infección.

No suspenda el tratamiento, aún cuando se encuentre mejor, a menos que su médico se lo indique.



El tercer y último ejemplo me concierne a mí.

Para que digan que soy un criticón.

Mujer joven, administrativa, de aproximadamente 30 años que presenta prurito genital con secreción blanquecina cremosa que procede del interior de la vagina acompañado de eritema vulvar.

Realizo un diagnóstico empírico de candidiasis vulvovaginal e instauro tratamiento con clotrimazol 500 mg en óvulo vaginal en dosis única por la noche, y crema de clotrimazol en pareja sexual cada 12 horas durante 7 dias. Recomiendo, a su vez, o dejar de realizar coitos durante esta semana de tratamiento, o utilización de preservativo durante ésta, advirtiendo de la pérdida de seguridad en el método barrera por el uso de clotrimazol.

Reconsulta a los 10 días comentándome que persisten las molestias.

Preguntando, si ha realizado el tratamiento y las indicaciones prescritas, me dice que sí, que "se lo tomó por la noche".

Dirijo la pregunta otra vez:
Pero, qué se lo tomó, ¿Por la boca?
A lo que responde:
¿Por dónde si no?.

Creo recordar que yo le dije cómo se administraba el óvulo, pero en mi debe queda que, evidentemente, a la paciente no le quedó muy claro.

Eso sí, no tuvo ningún efecto secundario ni de tipo gastrointestinal ni de tipo urticarial.

En fin, creo que quedan claras dos cosas:

Debemos primero prescribir el medicamento adecuado conforme al diagnóstico.

Y segundo debemos dar instrucciones claras por escrito de cada cuánto tiempo se debe administrar, si antes o depués de comidas y cuál es la vía de administración adecuada para cada fármaco.

No podemos dar nada por supuesto, incluso en jóvenes con un nivel cultural aceptable.