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viernes, 23 de marzo de 2012

Crónica de una entrevista clínica prácticamente perfecta.


Te llamo.
Contestas.

Te miro.
Me miras.

Te saludo.
Me saludas.

Te ofrezco sentarte.
Aceptas.

Me hablas.
Te escucho.

Te hablo.
Me escuchas.

Te pregunto si tienes algún problema más.
Me dices que no.

Te pido permiso para explorarte.
Aceptas.

Me levanto.
Te levantas.

Te acuestas en la camilla.
Me acerco.

Te pregunto.
Contestas.

Me preguntas.
Contesto.

Te comunico que he terminado de explorarte.
Te levantas de la camilla.

Me siento en mi silla.
Te sientas en tu silla.

Pienso.
Esperas.

Te hablo.
Me escuchas.

Te escucho.
Me hablas.

Comienzo a teclear el ordenador.
Me miras.

Dejo de mirarte.
Sigues mirándome.

Se cuelga el sistema informático.

Espero.
Esperas.

Ya funciona.

Comienzo a teclear otra vez.

Sigues esperando.
Dejo de teclear.

Retomo la entrevista.

Te explico.
Comprendes mi explicación.

Te receto.
Recoges las recetas.

Te indico como tomar la medicación.
Comprendes las indicaciones.

Las escribo.
Las lees.

Me preguntas.
Contesto.

Sonrío.
Sonríes.

Te despides.
Me despido.

jueves, 15 de marzo de 2012

De la importancia de un tutor en la evaluación de un residente de familia.



El ciclo continúa.

Unos Médicos Internos Residentes (MIR) acabarán. 
Otros llegarán. 

Que los que acaben puedan trabajar en nuestro país, es una historia diferente.

Lo que hoy os quiero contar comienza en una reunión organizada por la Unidad Docente de Medicina Familiar y Comunitaria de Sevilla (MFyC).

En ella, se planteó un interesante debate.

Debido a la implantación del "tablón de anotaciones" PortalEIR, en la que todos los residentes deben registrar sus actividades sin excepción, y en la que los tutores también tendremos que hacerlo, se me plantearon varias dudas.

La que me pareció fundamental, fue la que surgió sobre cúal debería ser la importancia de las evaluaciones de las rotaciones de los tutores en el global de la nota total anual del MIR de MFyC.

Tened en cuenta que no hablo solamente de tutores MFyC, cuando hablo de tutores.
Sino de todos los tutores que intervienen en la formación de los MIR de MFyC.
Facultativos Especialistas de Área (FEA) que tutorizan la rotación por los diferentes servicios hospitalarios.

Por tanto, hablo de tutores que intervienen en la formación del MIR de MFyC.


Sean rotaciones largas o cortas en el tiempo.
Sean rotaciones hospitalarias o de centro de Salud.

Nos comentó el Coordinador Provincial de la Unidad Docente de MFyC de Sevilla, D. Epifanío de Serdio Romero,  que la tarta de la evaluación anual en el programa PortalEIR,  se repartirá a partir del 2013, entre diferentes comensales.
Cuatro concretamente.


- Rotaciones por los distintos servicios.
- Sesiones Clínicas.
- Evaluación de las Guardias.
- Trabajo de Investigación.


En lo que es una adaptación de la ficha que se usa actualmente.


En la que se viene utilizando hasta ahora, la nota de los tutores de las diferentes rotaciones, valen aproximadamente un 71% de la nota global.


Y esto es lo que se puede modificar en el 2013.
El reparto del pastel.


Ya que las rotaciones pueden tener un peso igual o diferente.
A ese 71% del global.


Mi opinión es que las evaluaciones de los tutores, deberían valer bastante menos que eso.
Por lo menos, un 10% menos.


He estado leyendo el programa de la especialidad con anexos colgado en PortalEIR.
Y no veo por ningún lado escrito cuál es el valor porcentual de las evaluaciones de las rotaciones respecto al global de la nota anual.


Comentaréis:


- ¿Por qué echas tierra sobre tu propio tejado?.
- ¿En qué te basas para restar valor a vuestras propias evaluaciones?


Pues porque, desde mi punto de vista, solo somos tutores.


Y si le quitamos un trozo del pastel a las evaluaciones de rotaciones de los tutores, aumentamos los trozos de las otros tres comensales.


Es decir, fomentamos el trabajo.
El esfuerzo.
La dedicación.
Y la búsqueda del talento.


Veréis, no creo que los tutores seamos importantes, en cuanto a la enseñanza que suministramos.


Es un aprendizaje post-licenciatura.
Licenciados que además, han tenido que realizar un examen MIR con mayor o menor suerte.


Por tanto, nuestra misión es la ignición.
Encender la llama de la ilusión del residente.


Motivarlos. 
Ayudarles.
Demostrarles que saben más cosas de las que se creen.


La enseñanza entendida de la misma manera como la entienden en los Colegios o en los Centros de Educación, no creo que sea la misión de los tutores de residentes de MFyC.


Este tipo de aprendizaje requiere un esfuerzo activo por parte del residente.
Que será mayor mientras menos "valgan nuestras notas".


Os comenté antes que el reparto de la tarta dio lugar a un interesante debate.
Eso quiere decir que algunos tutores de MFyC no estaban de acuerdo con mi opinión.


Algunos compañeros pensaron que las evaluaciones globales deberían estar muy influenciadas por las que ponemos los tutores.
Ese mismo 70-71% del que hemos hecho gala todos estos años.


Pero en ese caso:


- ¿Qué ocurre cuando la relación con los tutores está deteriorada?
- ¿Se puede realizar una evaluación objetiva cuando éso se produce?
- ¿Somos tan importantes para que recaiga sobre nosotros el 71% de la nota global del residente?


Diréis:
- ¡Qué ganas de comerse la cabeza tiene el Gilbertman éste!.
- Y la nota de evaluación, ¿sirve para algo?.




Pues no, no sirve para nada.
Eso sí, siempre que estés apto.


Por tanto, aunque puedas diferenciar los aptos, en suficientes, destacados y excelentes, a efectos prácticos esa calificación no sirve para nada.


Aptos todos.


Sin embargo, para mí debería servir.


Si queremos mejorar el Sistema Sanitario Público deberíamos primar el talento.
Deberíamos primar el esfuerzo.


Y aunque se debe tener en cuenta también la experiencia, la calidad creo que no está suficientemente valorada hoy en día.


Ni en las bolsas de empleo ni en las oposiciones.


Sería importante que algún día se tuviera en cuenta las calificaciones de los MIR a efectos laborales.


Para que al final tengamos mejores profesionales en nuestros Sistemas de Salud Públicos.


Y podamos afrontar con mayor optimismo los tiempos que corren.


Y los que correrán.

viernes, 9 de marzo de 2012

Una sonrisa para mi equipo.



Lo bueno de esta foto es que es sincera, y no hay que pedir permiso ni siquiera referenciarla por el miedo a la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD). 
Ni yo ni nadie.




Trabajo en equipo.

Magnífica acción.
Acción colaborativa.

Supone un trabajo de todos.
Todos al servicio de un objetivo común.

Sea el que sea.

Lo importante es el grupo.
No las individualidades.

Cada uno tiene su rol.
Cada uno realiza una labor grupal.

El resultado del trabajo de todos es mucho mayor que la suma de los trabajos individuales.
Eso se denomina sinergia.

Todos somos importantes.
Aunque ninguno imprescindible.

Aún  así, si uno de los miembros no colabora, el colectivo de tambalea.
Hay que buscar alternativas.

"Te necesito"
"Lo mismo que tú a mí".


Hay otros equipos en los que participo.
Pero éste es el que veo todos los días.

Todas las mañanas a las 8 AM.

No concibo empezar mi trabajo, sin entrar por el centro con una sonrisa.
Una sonrisa para cualquier miembro de mi equipo con el que me cruce.

La sonrisa.
Ésa gran desconocida en la sociedad actual.

Desde mi punto de vista, es necesario divertirte en tu trabajo.

Y eso empieza desde que entras por la puerta del centro de Salud.

Es imprescindible una adecuada relación con todos los profesionales del equipo.

De considerar que todos somos importantes.
De considerar que todos somos necesarios.

Desde mi "directora" a las limpiadoras.
Desde los residentes a los celadores.
Desde las administrativas a los enfermer@s.
Desde las auxiliares a la trabajadora social.
Pasando por mis compañer@s médicos.
Todos sin exclusión alguna.

Creo en la coordinación como base de un trabajo bien realizado.
Motivación como arte.
Ignición para poner en marcha proyectos.
Mejora continúa.
Aprendizaje.
Talento al servicio del grupo.
Calidad en la realización de nuestros trabajos diarios.

Sin ti, es imposible.

Estoy harto de lamentos.
De lamentos sin aportar soluciones.

De ésto está mal, pero no hago nada para cambiarlo.

Hoy tengo ganas de contagiar alegría.

Estamos en los albores de la primavera.
Quizás sea por éso.

Y por qué si queremos cambiar las cosas, habrá que tener una  actitud positiva.

Por parte de todos.
De todos los miembros de mi equipo.
Gracias compañer@s, por hacerme sentir miembro de tu equipo.

Que, por supuesto, es el mío.