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miércoles, 27 de febrero de 2013

Vaya al médico de cabecera



Hay algo que pasan los años y nunca termina de cambiar.

Son los problemas con las citas a los especialistas hospitalarios.

Porque sigue igual desde que me hice residente.

En el momento que algo no cuadra, se dice la siguiente frase:

- Éso vaya usted a su médico de cabecera, y que le den una nueva cita.

Ya está.

Solucionado.
 
Pueden decir esta aseveración administrativ@s.
También auxiliares de enfermería y enfermer@s encargadas de las consultas externas.
Incluso l@s especialistas hospitalarios.

Tod@s dicen lo mismo.
La misma solución.

Aunque las causas sean muy diversas.

Que el paciente perdió cita.
Al médico de cabecera.

Que la cita no le llegó por correo.
Al médico de cabecera.

Que tenían que volver a valorarlo en un año y no le ha llegado la revisión.
¿A quién si no?
Al médico de cabecera.

Incluso puede que el/la especialista hospitalario de turno, le informe que lo quiere volver a valorar su problema médico en 6 meses, y para ello deberá pedir cita unos 2 meses antes.
¿Dónde lo tendrá que hacer?
Sí, en efecto.
En la consulta del médico de cabecera.

Parece lógico que los problemas los resuelvan aquellos que los generen.

Y que puesto que nosotros (los médicos de cabecera) ya hemos realizado nuestra intervención de forma correcta y no lo hemos generado, sean en otros lugares donde se solucionen estas disquisiciones.

Es decir; Servicios de Atención al Usuario y Cita Previa.

Para ello son necesarias órdenes directas.
Sencillas.
Pero firmes.

Por parte de los directiv@s que se encarguen de gestionar las relaciones interniveles.

Ruego encarecidamente que , por favor, se pringuen, de una vez, en realizar medidas encaminadas a solventar estos desaguisados. 

Porque cuando hablo con algun@ de ellos siempre me dicen que están en ello, pero yo realmente nunca termino de ver resultados positivos.

Para evitar multitud de visitas burocráticas en nuestras consultas.

Y lo más importante.

Se consiga evitar el peloteo constante de los pacientes.

Que tienen que ir de un sitio a otro.

Olvidándonos, a veces, que ellos son los elementos más importantes del sistema.

Los ciudadanos, por supuesto.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Espíritu crítico.

Mi espíritu crítico no es incompatible a mi espíritu patriótico



Cada vez hay menos crítica.

Asumimos que las cosas son así.

Y además no pueden ser de otra forma.

Ganamos menos dinero porque hay menos dinero.

Los contratos son peores porque no se pueden mantener contratos mejores.

Y nos conformamos.

Y yo digo que no habría que hacerlo.

Que hay que rebelarse.

En la medida de nuestras posibilidades.

Criticando aquello que sea incorrecto.

Que sea injusto.

Pero alabando aquello que esté bien hecho.

¡Que lo cortés no quita lo valiente!

Aportando soluciones a aquello mejorable.

Implicándose en las decisiones.

Una cosa que suelo escuchar de mí es lo siguiente:

"Sí, tu mucho criticar, pero siempre pasas por el aro".

Y es que "el todo está mal".

El "a la porra todo".

El "se van a enterar éstos".

Esas expresiones, no van conmigo.

Tened en cuenta que creo en lo que hago.

Me gusta mi trabajo.

Es mi empresa.

Y por tanto, todo lo que haga va ir encaminado a mejorarlo.

Pero esto puede gustar o no a los directivos.

Porque el pensar diferente a ellos no significa que esté en contra.

Si no todo lo contrario.

Y un consejo, pensad que a veces algunos de los que somos críticos podemos llevar razón.

Las cosas se pueden hacer de otra manera.

Porque no deseo poder.

Ni falta que me hace.

lunes, 11 de febrero de 2013

Parodia del ordenador




- ¡Hola Don Gilbertmen!


- ¡Hola! Buenos días.

- Vengo a que recoger unos análise que me pidió mi médico.

- Lo siento, pero el programa informático no funciona y no puedo verlo.

- Vaya! Con lo ocupada que estaba...

- Lo lamento, si quiere vuelva más tarde....Lo mismo se arregla...

- No, da igual. Bueno de todas maneras también venia por el parte de baje.

- Ya le le comentado. Ejem... que el sistema informático no funciona. Quizás debería esperar a su médico, pero si le urge......

- No, yo realmente venía por los análise, aunque también venia a renovar la tarjeta.

- Para renovar la tarjeta necesito el ordenador, y antes le he dicho que el programa que nosotros utilizamos no funciona adecuadamente, con lo cual es imposible realizar esas gestiones.

- ¡Ojú con las modernidades! Pero es que ya no me quedan medicines.....

- Si usted me dice cuales son los que necesita se las realizo a mano.

- Pos todas... La blanca para la tensión, la de oriné, la otra pa...

- Perdone, perdone... Puff, verá usted. Así no sé. Me debería decir el nombre de cada pastilla.

- Pos ahí está. En el ordenador...

- Le vuelvo a repetir por tercera o cuarta vez que no funciona.

- Ah! po me hacen falta.

- Pues entonces, ¿por qué no me trae los cartones de los medicamentos para que pueda hacerle las recetas?

- ¿Hasta el cerro tengo que subir? Mi médico nunca me los pide.

- ¡Porque funciona el ordenador, señora!

- Bueno, se ve que hoy está usted de mal humor y que no quiere trabajé. ¡Buenos dié!

- ¡Buenos días!



Adaptación de la célebre "parodia de la magdalena" de Andrés Pajares a la Atención Primaria del Servicio Andaluz de Salud.