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lunes, 1 de abril de 2013

En las redes sociales...por supuesto.

Extraído de Brandwacht.


La Red Salud de Andalucía ha publicado recientemente una "Guía de Recomendaciones para el Uso de las Redes Sociales del Sistema Sanitario Público de Andalucía".

Podéis bajaros el documento de forma totalmente gratuita.

Con la ventaja añadida que se permite descargar dicha guía tanto en formato PDF como ePub  usado habitualmente en libros electrónicos.

A mí lo primero que se me plantea es la cuestión siguiente.

¿Es necesaria publicar todo este conjunto de instrucciones y normas básicas?

Mi respuesta es simple.

.
Rotundamente.

, porque es una forma de incentivar la participación sanitaria desde la propia institución.
Es toda una declaración de intenciones.
Y me gusta que se haga.
De cara.
Asumiendo el riesgo que eso conlleva.

, porque ayuda a que todos conozcamos un poco más las diferentes redes sociales.
No todos estamos duchos en los entresijos de cada red.
Es un manual de instrucciones somero.
Pero extraordinariamente currado.
Del que nos aprovechamos el resto de profesionales.
Cien por cien colaborativo.

, porque delimita los problemas éticos y legales en los que podemos incurrir los trabajadores sanitarios públicos en la red.
Si damos una información debemos responsabilizarnos de lo que hacemos.
Y diferenciar lo personal de lo institucional.

Por ejemplo, estas opiniones que yo hago en mi blog, son totalmente personales.

No obstante la delimitación de esos problemas se realiza siempre desde la perspectiva positiva del descubrimiento.
De evitar el miedo y el desánimo.
De ayudarnos a estar seguros.

Por tanto que los trabajadores sanitarios públicos estemos en las redes sociales me parece totalmente necesario en la actualidad.
Por supuesto.

Desde mi punto de vista, es un momento crucial que no podemos dejar pasar.

Para comunicarnos con nuestros pacientes y con nuestr@s compañer@s.

Y aprovechar los recursos de las Tecnologías de Información y Comunicación (TICs) que tengamos a nuestra disposición.

Porque si no ocupamos el hueco que nos demanda la sociedad, otros van a hacerlo.

Con el riesgo que ello conlleva.

Y un momento idóneo para que la población participe en su salud.

Y las redes son una fuente inmejorable para fomentarla.

Pero no como otras veces ha ocurrido.
De mentirijilla.

Sino participación con mayúsculas.

Perdón.

PARTICIPACIÓN.

Se echa de menos, no obstante, que de una vez por todas, la propia institución sanitaria pública abogue por la consolidación del profesional sanitario en las redes sociales.

Desde la base.

Para que desde ahí lleguemos a la totalidad de la ciudadanía.

Sé que algunos de los profesionales de trinchera serían reticentes a los cambios.

Pero otros no.

Y son con ésos con los que se debería poder mover el mundo.

Al menos intentarlo.

Y a ver si algún día tenemos INTERNET en la consulta.

Que eso es otra.

domingo, 17 de marzo de 2013

La necesidad de Puntos de Atención Continuada.

Bulgarian ambulance going to front  (LOC)

Ambulancia Búlgara de la 1ª Guerra Mundial.



Sabéis que soy Médico de Atención Primaria del Servicio Andaluz de Salud en el Centro de Salud Estepa (Sevilla).

Pues bien, una de nuestras funciones cuando se trabaja en el ámbito rural,  es realizar guardias en los Puntos de Atención Continuada (PAC).

Yo lo considero un trabajo completamente diferente a mi trabajo habitual.
En mi consulta.

No conozco a la mayoría de los pacientes.
Ni ellos quieren conocerme a mí.

Quiere que se les resuelva su problema puntual.
Y nuestro contrato médico se basa en este principio.

La entrevista es completamente distinta a la de un médico de cabecera.
Porque se pierde la visión de la longitunalidad temporal.
Realizando, de pronto, un corte transversal en su curriculum vital.
Con un problema médico concreto.

Y he de reconocer que este trabajo me gusta menos.

Pero es lo que toca.
Y lo hago lo mejor posible.
Por supuesto.

Y lo hago lo mejor posible porque pienso que los PAC son necesarios.

¡Escuchad políticos!
Necesarios.

Y os explicaré porqué.

En lugares rurales donde disminuye la accesibilidad de servicios de emergencias sanitarias los PAC somos imprescindibles.

Porque podemos salvar vidas.

Hay patologías que un retardo en la primera actuación sanitaria puede provocar un resultado fatal.
Desastroso.
Ya que hablamos de muertes.

Y la vida humana no tiene precio.
O no debería tenerlo.

Por tanto debemos estar ahí, cerca, para poder actuar rápidamente en el caso de una emergencia vital.

Pero también es importante actuaciones por parte de los directivos a las que no suelen prestar demasiada atención.

Y es a la necesidad de proporcionarnos recursos para estar bien formados.

Imprescindible que se nos reciclen regularmente por parte de la administración en materias de emergencias.

Porque hay que actuar rápido.
Vale.

Pero también debemos actuar de manera correcta y actualizada.

Y que no tengamos que formarnos por propia iniciativa, con nuestro tiempo y con nuestro dinero cuando realizamos estas tareas dentro de los servicios sanitarios públicos.

En segundo lugar, realizamos una función de filtro para los Servicios de Urgencias Hospitalarios.

Atendemos cualquier patología que el paciente diga que es urgente.

Al lado de su casa.
O en ella.

Y esa falta de discriminación, significa que solo una pequeña parte sea realmente grave.

Y por tanto, muy poco de lo que vemos pasa al siguiente nivel.
Solucionando una inmensa mayoría de los problemas que nos llegan.

En el caso del PAC de Estepa es una gran magnitud de pacientes.
Debido a dos razones fundamentales.

Primera que estamos lejos del Hospital de Referencia.
En mi caso del Hospital de Osuna.

 Y segunda porque la población no quiere perder mucho  de su tiempo.
Que es lo que ocurre cuando se realiza una visita al Servicio de Urgencias Hospitalario.

Esta función de filtro es muy sacrificada.
Dura.
Poco valorada.
Ni por la población, ni por los compañeros ni por la administración.


Población que se enfada cuando llevas retraso.
Y que a veces, llega a impedirte comer e ir al baño.

En serio.

Compañeros de los que sueles recibir críticas.

Los Médicos de Urgencias Hospitalarios muchas veces no entienden porqué derivas este o aquel paciente desde el Centro de Salud.
Pero, posteriormente, qué extraño, les realiza esta o aquella radiografía, de la que nosotros no disponemos en los PAC.

Y administración que nos valora poco.
Porque cuando estas atendiendo pacientes toda la tarde y parte de la madrugada con problemas médicos menores, el dinero que te pagan llegas a pensar que está poco justificado.

Vamos, que te pagan poco.
Y si encima eres andaluz, y eres el el médico peor pagado de España, ni te cuento.

En tercer lugar cumplimos una función docente.

Nuestros residentes de Medicina de Familia deber formarse y aprender las técnicas de las guardias de Atención Primaria.
Para que en un futuro sean solventes en sus decisiones.

Aquí apelo de nuevo a la formación.

Para que aquellos que sean tutores de guardias lo sean justificadamente.
Y éstos puedan aprender de tutores bien formados.

Y no para que aquellos que tengan EIR puedan estar más descansados durante las horas de Atención Continuada.

Que es lo que ocurre en multitud de ocasiones.

Y en cuarto y último lugar, es necesario porque damos seguridad a la población.

Es un intangible. 
Lo sé.

Pero la población se encuentra más segura con nosotros.
Ahí al lado
Por si hace falta.

Los pacientes crónicos se pueden incluso descompensar solamente de pensar que van a tener que consultar sus problemas a un Hospital que se encuentra a 30 Kilómetros de distancia de su domicilio.

Y esa función también las cumplimos nosotros.

Y lo hacemos bien.

Evitar la ansiedad anticipatoria.

Este artículo fue escrito tras una guardia en la que no recuerdo cuantos pacientes vi.
Y en las que solamente pude descansar durante dos horas. 
Las que iban desde las cinco a las siete de la mañana del Sábado 16 de Marzo del 2013.

sábado, 9 de marzo de 2013

Tres años después...


 

Aquí estoy tres años después.
Sorprendente.

Escribiendo.
Comentando.
Criticando.

Al principio no sabía que hacía aquí.
En un blog.

Pero me metí.
A trabajar por amor al arte.

Con aproximadamente un artículo por semana.

Lo gracioso es que sigo sin saber que pinto por estos lares.

O sí lo sé.

Lo bien que me siento cuando vuelco lo que pienso.

Cuando reflexiono.

Y movilizo sentimientos desde mi corazón a mi cerebro.

Y desde ahí a los dedos.

Y desde ahí a la nube.

Y desde ahí a tí.
Que me lees.

Y que haces esa retroalimentación tan enriquecedora.

Pensamientos revueltos en un principio.

Que se ordenan según un código.

Un código personal.

Por supuesto.

Lo que hago lo realizo porque me apetece.

Porque me hace sentir medianamente feliz.

Porque me gusta el resultado.

Nadie me obliga.

Nadie me incentiva.
Ni quiero.

No busco reconocimiento ni menciones.

Mi trabajo es reproducible al cien por cien.
Si quieres ni me menciones.

Solo soy uno que vomita lo que otros se guardan.

Me escondo tras un seudónimo.
Aunque cada vez es más difícil.

Si tengo que luchar que sea tecleando con dos dedos.

Poca gente me conoce en los congresos.

Y si he hablado mi voz ha sonado metálica.
Ni siquiera el azar me ha dado una oportunidad para el lucimiento
Es mi sino.

Solamente desvirtualizable para mis pacientes.

No prometo seguir otros tres años.

Pero sí, que cada artículo que escriba lleve un trocito de mí.

No sé cuántos me quedan.

Ya he gastado unos pocos.

¡Muchas gracias!