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domingo, 28 de octubre de 2012

En memoria de un luchador.

Extraído de "Care for anging".

Recuerdo cómo empezó todo.

Cuando viniste por primera vez con tu enfermedad.
Cuando sospechamos tu diagnóstico.
Y cuando te derivé a un compañero para confirmar o descartar mi sospecha.

¡Qué coraje no haberme equivocado como otras muchas veces!

Recuerdo también cuando volviste con el diagnóstico de certeza.
Cuando me preguntabas una y otra vez sobre las posibilidades que tenías.
Cuando me decías que lucharías hasta el final.
Y cómo de ilusionado fuiste al Oncólogo.

Recuerdo cuando se te cayó el pelo.
Los vómitos que tenías cuando te daban quimioterapia.
Y lo bien que te sentías entre las sesiones.

Y lo contento que estuviste unos meses.

Más tarde comenzaron los dolores.
Y yo te dije "Que no te duela que entonces me duele a mí".
Y tú sonreíste.

Y entonces comenzaste a sentirte mal.
Y comenzaste a venir sin cita.
Tenías todas las del mundo.

Y cómo dejaste de poder venir.
Porque ya el motor no funcionaba.
Y cómo tuve que ir varias veces a verte a casa.

"¡Cómo tú no vienes, pues ya vengo yo!"
Te decía.

Y entonces llegó el momento.

Luchaste durante mucho tiempo.

Con valor.
Con sacrificio.
Con entrega.
Con ilusión.

Solo te quedaba despedirse dignamente de este mundo.

Y éso, también se pudo conseguir.


sábado, 20 de octubre de 2012

De revalidaciones médicas, certificaciones y otras historias.

Extraído de Muy Windows.

El Gobierno de Gran Bretaña ha decidido que sus médicos deberán ser evaluados anualmente, y cada cinco años revalidados, para poder seguir ejerciendo.

A partir de las evaluaciones anuales la GMC ( su Colegio de Médicos) decidirá los compañeros británicos que podrán seguir realizando su actividad laboral y los que no.

A la Asociación Médica Británica (BMA) también le parece adecuada esta reválida, matizando que ya se ofrece un "servicio de alta calidad" en la sanidad británica.

A la lectura de esta noticia, es lógico que comencemos a extrapolar.
Extrapolar su aplicación a este país y a nuestros profesionales.

Para empezar decir que su aplicación me parecería buena.

El hecho que los ciudadanos sepan que tenemos una calidad suficiente acreditada por entidades de prestigio, supone que alcanzaríamos una mayor confianza por parte de la población de la que ya tenemos.

Que no es poca.

Y si yo estuviera en el lugar de los pacientes, reconozco que me gustaría saber que el médico que me atiende ofrece garantías para suministrarme la atención que merezco.

Hasta ahí bien.

En Andalucía ya tenemos un proceso de Evaluación para los Servicios Sanitarios Públicos de Andalucía (SSPA).

A través de una entidad que se encarga de realizar dicho proceso.
 

La Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía (ACSA), entre sus funciones, certifica a los médicos andaluces del SSPA que así lo soliciten, su capacitación profesional.

Ahora con la nueva reestructuración realizada por la Consejera de Salud y Bienestar Social Dª María Jesús Montero parece que va a quedar absorbida por la Fundación Progreso y Salud de la Junta de Andalucía.

Pero eso es otra historia.

ACSA se encarga de certificar al profesional en función del cumplimiento de unos estandares de calidad demostrados en su práctica clínica pudiendose alcanzar tres niveles: Avanzado, Experto y Excelente.  

Eso sí, la diferencia con el que propone el estado Británico es que es voluntario, y solo realmente sirve a efectos de prestigio personal y económico.

Económico porque sirve para subir escalones en la carrera profesional.

Sistema al que veo dos problemas principales.

Que elimina de la certificación a trabajadores eventuales de menos de un año en el mismo puesto de trabajo.

Y también aquellos que aún siendo titulares, y teniendo los registros realizados, no pueden demostrarlo por sobrecarga y falta de tiempo.

Porque tienes que demostrar tú mismo que has hecho los estandares de calidad en tu centro de trabajo habitual durante mucho tiempo.

Y si no se tiene centro de trabajo habitual, o no puedes porque tienes la soga al cuello, tu dirás como demuestras lo gran profesional que eres.

Pero ésto que hablamos en Gran Bretaña es diferente.

Y es diferente porque se habla de ejercer o dejar de ejercer tu trabajo en función de unas opiniones por parte de unos terceros.

Y ahí es dónde me da miedo.

Porque habría que preguntarse que entidades gestionarían esa evaluación en España.

¿Serían a nivel nacional o autonómica?
Como aquí lo multiplicamos todo por 17....

Y suponiendo que se realizara a nivel Ministerial. 

¿Quién se encargaría aquí?.

¿Los Colegios Médicos? 
¿Las Sociedades Científicas de cada Especialidad? 
¿Las Unidades Docentes de las especialidades?

¿Se crearían cúpulas de poder que se encargarían de evaluarnos?

Se sabe que en España las cúpulas de poder, rapidamente terminan relacionándose con quiénes manejan "don dinero".

Y eso es lo que realmente me da miedo.

jueves, 11 de octubre de 2012

Tristeza Familiar y Comunitaria.


Extraido de Psicoletra

Otro paciente más que me llora en consulta.

Y van muchos ya.

Más de lo tolerado por un corazón humano.

Es difícil abstraerse.
Alejarse mentalmente de él.

Muy complicado.

Porque además los conozco.

Los he visto muchas veces.
Alegres.

Les he dado la enhorabuena por los nacimientos de sus hijos.
Les he visto, en ocasiones, prepararse para bodas.
Les he controlado sus patologías.

Pero ahora se está yendo todo a tomar por saco.

¿Qué puede hacer un médico si no se tiene trabajo?
¿Qué puede hacer un médico si no se pueden pagar las facturas?

Escuchar.
Eso no se me da mal.

Reconozco que a veces me cuesta.
Porque a mi también me cuesta cada vez más pagar las mías.
Aunque me resigno con éso.
Que al menos aún puedo pagarlas.

Pero estoy preparado para escuchar.
Respiro hondo.

Siento como le duele a mis pacientes su alma.
Siento como se les cae el mundo encima.

Hablo, aunque poco, con ellos.
Son ellos los que tienen que hacerlo.

Su llanto entrecorta sus palabras.

Y yo les miro.
Les veo por dentro.
Parecen transparentes.

¿Qué se puede decir al respecto?
¿Qué se debe decir al respecto?

Nada.

Esperar a que terminen.
Sin atosigar.
Sin mirar el reloj.

Ellos no se manifiestan.
No salen en la tele.

Están tan tristes que no pueden hacer otra cosa.

Solo llorar en mi consulta.