Es un creative commons

Mostrando entradas con la etiqueta blogosfera sanitaria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta blogosfera sanitaria. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de junio de 2011

Blogosfera sanitaria, ¿es necesario un congreso?


Mientras la mayoría de los compañeros que les gusta esto de INTERNET y la medicina están en el 2º Congreso de la Blogosfera Sanitaria, yo estoy aquí en casa.

Escribiendo.
Y estoy aquí porque me da la gana.
Y es dónde quiero estar.

Y como no tengo ningún afán de crecimiento profesional, voy a dar mi opinión.
Porque para hablar sin tapujos, hace falta no tener expectativas ni de liderazgo ni de enriquecimiento económico o personal con el tema.

¿Hace falta un congreso como éste?.

Vayamos por partes.

Primero, se supone que somos todos iniciados informáticos.
Por tanto, ¿no nos comunicamos ya?
Si alguien quiere comunicarse conmigo nada más que tiene que enviarme un tweet.

Por tanto, los congresos como medio de comunicación, están desfasados, obsoletos.
Me podréis decir que siempre hay comentarios interesantes, mesas, talleres, Pecha Kucha.

Y yo digo que lo interesante son las personas.

Personas con sus virtudes y sus defectos.
Personas brillantes en su ejercicio profesional.
En este caso sanitarios " de alta calidad".

Y estas personas pueden decirlo todo, absolutamente todo, por INTERNET.
Que sabemos hay métodos para ponernos a todos en contacto.
Sin necesidad de congresos.

Es verdad que se puede condensar más la información, en menos tiempo.

Aprovechando a estrellas en diversas materias.
Porque eso es lo que son, auténticas eminencias.
Bueno, la mayoría.
Que tampoco hay que pasarse.

Eso sería lo único por lo que podría ser útil reunirse en un congreso.

Porque si es para conocer a alguien con sentarse a su lado tiene uno suficiente.
Tomarse un café si os gusta.
Y no montar un espectáculo tan inmenso como éste.

Un congreso, requiere esfuerzo para organizarlo.
Y por tanto tiene su mérito.

Pero requiere una serie de alianzas que no pienso sean necesarias realizar.
De nuevo alianzas económicas y humanas.

¿No debiéramos ser independientes?

¿Contar lo que queramos desde el respeto sin entrar en otras historias?

La blogosfera sanitaria no requiere líderes.
No los necesita.

Es cierto que hay gente tan competente que se convierten en ellos sin quererlo.
Sin necesidad de buscarlo.
Gente cabal dónde las haya
Que pueden orientarnos mejor por su experiencia.
Desde la misma altura.
Desde el compañerismo.

¿Pero, no es la red un lugar donde todos somos importantes?.

A veces parece que las cosas se tienen que hacer de una determinada manera.
Que esto se hace sí porque yo soy el mejor.

¿Es acaso la blogosfera sanitaria una sociedad limitada?

¿Hay que pagar una cuota?

¿Hay que estar de acuerdo con alguna directriz?

¿Hay cargos al mando?

Yo creo en la independencia.

Creo en la comunicación sin tapujos desde el respeto.

Creo en los compañeros, desde el que tiene 25 blogs, al que te pregunta como se enciende un ordenador.

Creo en la web 2.0.

Y hablando de web 2.0, ¿y los pacientes?
¿Y los sistemas de participación de los ciudadanos en la blogosfera?
¿No deberían estar presentes en un congreso de este tipo?
No de boquilla, en las mesas.
¡Qué narices!.

Aunque mi blog no es de obligada lectura, algún que otro compañero, tropezando, leerá este post y, es posible,que no le haga la menor gracia.

La verdad es que me da igual.

Mi propósito no es vivir de ésto.

Ni ser referencia de ningún tipo en una mesa de congreso.

Mi objetivo es ser médico de familia.
El mejor que pueda.

Que mis conocimientos informáticos mejoren mi vida profesional.
En relación con mis compañeros.
En relación con mis pacientes.

Y contaré lo que quiera contar.
Y mientras tenga ganas, voy a seguir haciéndolo.

lunes, 6 de junio de 2011

Ahora toca balance del blog.


Tras 64 entradas y 15 meses de existencia conviene hacer balance.

Básicamente para aprender.
Para comprender qué hago y porqué lo estoy haciendo.

Un amigo médico me dijo un día:
-¿Qué tontería has escrito esta vez?

Bien, pues hoy escribo sobre el blog.
Mi blog.
Y vuestro blog si queréis.
Porque eso es lo que es Dr. Gilbertman....supongo.

Un sitio donde opino libremente de determinados temas.
Y dónde podéis contestar de la misma manera.
Ya que estaréis de acuerdo, o no, con lo que yo pienso.
Pero si lo expresáis con corrección siempre será publicado.

Los temas al principio, eran diversos como el fútbol, las series de televisión o sobre Second Life.

Después decidí dirigirlo hacia temas principalmente médicos.
Era lo que más dominaba.
Y es mi profesión.

¿Sabéis porqué empecé a escribir mi cuaderno de bitácoras?

Pues todo empezó en un curso de la Unidad Docente de Medicina de Familia de Sevilla.
Nos daba una charla José Francisco García Gutiérrez, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública, sobre Internet y salud.

Charla magistral que me abrió los ojos.
Sobre las posibilidades de la web 2.0 en la Medicina.

Y allí nos lanzó un reto.

Ser capaz de hacer un blog y mantenerlo.
Después de más de un año, puedo decir que lo he conseguido.

Ha costado y seguirá costando, porque requiere pensar el artículo a publicar.
Y escribirlo de una manera que sea digerible.

Cuando comencé a escribir, me planteé un objetivo principal.

No perseguía que mis publicaciones fueran leídas como artículos científicos.
Ni siquiera realizar revisiones de un tema médico.

Para eso ya hay otros compañeros que realizan cuadernos de bitácoras mas específicos y de mayor calidad.

No.

Mi objetivo principal es expresar sentimientos.
Y hacerlo de manera que se entiendan.

Comentar vivencias del día a día de un médico de atención primaria.
Y creo que éso lo he podido lograr.

He observado que poco a poco me lee más gente.

De no leerme nadie al principio.
A tener unos 100 lectores al día.

No era un objetivo, pero te reconforta que alguien te lea.

También me ha permitido relacionarme con compañeros que pertenecen a la blogosfera sanitaria.

Tampoco era ése un objetivo marcado.
Pero ha sido interesante.

Ya que descubres gente realmente impresionante.
Y otros que tampoco lo son tanto.

Que no por el hecho de escribir un blog, éso te hace especial.
No te hace más importante.

Por tanto, a diferencia de la comunicación con mis pacientes a través de la red, la valoración que hago de mi blog es netamente positiva.

Seguiré escribiendo tonterías, amigo.