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miércoles, 11 de enero de 2012

¿Dónde están los sindicatos?




Los Sindicatos han sido uno de los pilares dónde se ha sustentado la mejora de derechos y libertades de los trabajadores a lo largo de la Historia.


Éso es innegable.


Las condiciones laborales que tenemos actualmente la hemos conseguido debido, en una gran parte, al esfuerzo de las Organizaciones Sindicales.


Organizaciones que encabezaban protestas.
Protestas que pretendían mejoras en el ámbito de trabajo.
Que llegaban a los trabajadores.
Trabajadores que iban a muerte con sus líderes.


Líderes que anteponían el grupo al que defendían a sus metas personales.
Porque era injusto y no se podía pasar por aquello.


Colectivos sindicales que defendían problemas laborales bien grupales, bien individuales.


Gente que se echaba a la calle, porque sabía que las organizaciones y sus líderes iban a luchar junto a ellos, codo con codo, y que se iban a enfrentar con quién fuera por defenderlos.


Eran otros tiempos.


Hoy por hoy, los sindicatos están perdidos.


¿Dónde están?


Independientemente de la afiliación sindical que haya, el sindicalismo ha muerto.


La gente se apunta a pagar su cuota básicamente por dos razones.


La primera porque desgrava.
Con lo cual no supone gasto para el trabajador que hace suya la afiliación.


La segunda porque te ofrece cursos de dudosa calidad científica acreditados que permite mejoras en el ámbito laboral.


Los jefes sindicales han dejado de ser líderes.
No nos lo creemos.
No los seguimos, porque han dejado de ser referencia dentro de la lucha obrera.


¿Qué han conseguido en los últimos tiempos para los trabajadores?
¿Que hacen para que tengamos más derechos y libertades laborales?


Estamos en un momento de crisis.
Se están produciendo toma de decisiones que atentan contra el esfuerzo que nuestros mayores hicieron para dejarnos un mundo mejor.


Y los sindicatos hacen demagogia.


Realmente no creo que los líderes sindicales, desde los Secretarios de las grandes organizaciones hasta el último liberado sindical, piensen que sus actuaciones sirvan para algo. 


Si realmente buscan su prestigio personal, o la defensa de sus afiliados.


No me creo que  las organizaciones sindicales quieran defendernos.
Y como yo, parece no creer una gran mayoría de los ciudadanos.


Por tanto, cualquier movilización que nos intenten hacer, prácticamente no van a tener poder de convocatoria.


No nos vamos a enfrentar a las medidas restrictivas que nos imponen desde las altas esferas político-económicas, con manifestaciones comandadas por pancartas sindicales.


Básicamente porque el sindicalismo ya no une.


Y seguirán produciéndose más medidas regresivas de este tipo.


Está claro que la lucha por evitar la pérdida de derechos y libertades en el ámbito de trabajo, a nivel general, no pasa por la Organizaciones Sindicales.


Siempre desde mi punto de vista.


Claro.

lunes, 7 de marzo de 2011

Consideraciones colectivas


Hablaré hoy de mi colectivo.
Del colectivo al que pertenezco,
Del colectivo médico.
Bueno, si es que podemos hablar que seamos un verdadero colectivo.

Una cosa es lo que me gustaría que fuéramos.
Y otra lo que realmente somos.

Los médicos hace tiempo que no estamos unidos.
Somos autónomos en nuestra consulta.
Cada uno defiende sus intereses particulares.
Y no actuamos con un fin grupal.

A mí lo que me interesa es ésto.
Vemos algunas injusticias.
Algunas cosas que no proceden
Pero, mientras no me toque a mí....

Los que no pertenecéis a mi colectivo diréis:
- Los médicos se apoyan entre sí. Hay un corporativismo médico.

Nada más lejos de la realidad.
En la sociedad actual nadie apoya a nadie.
Y los médicos no íbamos a ser menos.

Los médicos de hospitalaria y de atención primaria no nos comunicamos entre nosotros.
No existe sentido grupal.
Es a veces habitual, incluso ,algún comentario de desprestigio hacia la "parte contraria".
Desde el hospital a la primaria, y viceversa.

Cuando la administración decide realizar un nuevo trabajo, un nuevo "proceso" nunca protestamos.

Bueno sí lo hacemos, pero de salón.
Por de salón yo entiendo, el protestar en los desayunos o en alguna guardia de lo sobrecargados de trabajo que estamos.

Pero no nos ponemos al frente, en forma de grupo, para mejorar nuestras condiciones.

Porque está bien darle más calidad de atención sanitaria a la población.
Está bien realizar actividades preventivas dentro del centro de salud.

Es algo en lo que creo.
Son actividades que hay que realizar y que debemos realizar.

Pero también es necesario conseguir una serie de recursos económicos y humanos para poder realizarlas de forma satisfactoria.

Y aquí no solemos estar todos de acuerdo.

Porque todos tenemos nuestros intereses particulares.
Y preferimos defender éstos, antes que los del colectivo.
Cuando hay alguna reunión.

Y así nos va.

Cada vez más recluido en nuestras consultas, y con menos sentido de grupo.

Como he comentado en alguna entrada anterior, también porque muchos de nuestros compañeros se han quemado.
Se han sentido indefensos en numerosas ocasiones.
Y ya no creen en los grupos.
Ya no creen en su grupo.

Diréis que el liderazgo de los colectivos los debería asumir los sindicatos.
Y es verdad debería.

Pero a día de hoy los sindicatos realizan otras funciones.

Al igual que en política a los sindicatos les prima el poder.
Y unos de sus objetivos es las subsistencia en el poder.
Perdiendo la utopía de la lucha por el obrero.

No digo que no haya delegados sindicales auténticos.
Que luchan por ti y se desviven.
Que sí y los conozco.
Pero las directrices y objetivos globales las marca las Unidades Centrales.
Y son de obligado cumplimiento.

El futuro comienza por el presente.
Y desde ya deberíamos unirnos.
Todo el colectivo médico.
A través de asociaciones sin ánimo de lucro.
Ni de poder.
Para luchar de frente con la administración.
Pidiendo cosas justas por todos.
Arriesgando intereses particulares por un bien colectivo.
Pero que a la larga, nos va a beneficiar.

Tal vez algún día nos demos cuenta de la fuerza que tenemos.
Espero que no sea demasiado tarde.......