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lunes, 16 de junio de 2014

Calor fuera y dentro de los centros sanitarios públicos de Andalucía



Extraído de pixabay.com

Como todos los años se pone en marcha en Andalucía medidas encaminadas a prevenir problemas relacionados con las altas temperaturas del verano.

Concretamente lo llaman "Plan Andaluz para la Prevención de los Efectos de las Temperaturas Excesivas sobre la Salud y el Programa de Vigilancia Sanitaria de las zonas de baño de carácter marítimo y continental".

Manda güevos.

Debida a las altas temperaturas que se alcanzarán en los próximos tres meses, acompañado de un aumento del tiempo de ocio al aire libre que ocurre en verano, tanto de adultos como de niños, es necesario que se difundan medidas para que los ciudadanos las conozcan y puedan disfrutar esta estación de la manera más saludable posible.

Para ello, como en los últimos años, la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía ha creado la web Verano 2014. Cuidados frente al calor.

En ella nos dan recomendaciones para actuar:
- Frente el calor.
- Tomar el sol.
- La alimentación en verano.
- Cuidados infantiles.
- En la playa.
- En el campo y en la sierra.
- Si nos gusta montar en bici.
- Prevención de picaduras de mosquitos.

Realmente son informaciones muy interesantes para evitar que momentos felices se puedan convertir en auténticas pesadillas.

Porque en verano podemos pasarlo mal a pesar de estar ociosos.

Aunque, pensándolo bien, uno lo puede pasar mal tanto en sus momentos de ocio como en los del trabajo.

Si no que se lo pregunten a los trabajadores sanitarios del Servicio Andaluz de Salud (SAS).

Y a los pacientes que tuvieran que usar los servicios que les deberíamos proporcionar en estas fechas.

Resumo complicaciones del verano sanitario público:

- Camas en Hospitales y Centros de Salud en horarios de tarde cerrados.
- Compañeros (y un servidor) que se van de vacaciones no sustituidas.
- Aumento de listas de espera en consultas externas hospitalarias.
- Sobrecargas asistenciales en Atención Primaria.
- Sobrecargas asistenciales en Urgencias con el inri, además, de haber en estos servicios siempre personal nuevo, entre ellos los especialistas internos residentes (EIR) recién llegados.
- Plantillas sustitutas al 75 % que no terminan nunca de estar al 100%.
-Contratos basura para aquellos sanitarios eventuales que tienen la suerte de ser llamados a filas unos días.
- Trabajadores sanitarios públicos, que al igual que el resto de funcionarios de la Junta de Andalucía,  se sienten muy discriminados respecto a sus homónimos del resto de España. En cuanto a sus nóminas y sus pagas extraordinarias.

Por eso dentro de los centros sanitarios, en verano,  un calor emana de los profesionales sanitarios.

Un calor que no se puede cuantificar con los métodos habituales de medida.

A pesar de utilizar cualquiera de las clases de termómetros que existan.

Un calor insoportable a la que la Consejería no le ha dedicado un plan.
Ni una página web.
No creo que le haya dedicado ni una reunión medianamente aceptable.

Pero que se percibe si perteneces a nuestro colectivo o te comunicas habitualmente con nosotros.

Un calor que fluye del epigastrio de cada profesional y que tiende a salir cual vapor de agua de forma explosiva e incontrolable por cualquier orificio situado por toda la extensión de la cabeza. 

O fuera de ella. 

lunes, 13 de enero de 2014

Canales de comunicación absurdos.

 Extraído de SEOEstudios.

Reconozco que la comunicación es una de mis debilidades.

La observación de los distintos elementos que forman parte de ella me fascinan.
Así como su aplicabilidad al mundo real.

La comunicación de los gestores sanitarios con los profesionales sanitarios que se encuentran en las trincheras debería ser muy importante.
Y también que se produjera de forma correcta.
De forma adecuada.

Y para ello se deben utilizar unos canales que se ajusten al tipo de mensaje que se pretende enviar.
Si no, resultaría absurdo.

Por ejemplo, si viéramos un coche que se dirige rápidamente hacia una peatón que cruza la carretera, lo lógico sería que gritásemos.
Para evitar que le atropelle.
Y no le llamaríamos por teléfono.
Porque posiblemente, si hiciéramos ésto, tendríamos que emitir un mensaje diferente.
Al de evitar un accidente.
¿No?
¡Elemental, querido Watson!

Pues bien, algo así, tan evidente, a veces, parecen no entender los gestores sanitarios.

Y aquí pongo el uso y abuso que se hace del correo electrónico como forma de comunicación.

No me entendáis mal, el e-mail es un canal muy útil para emitir un mensaje.
Pero tiene varios inconvenientes.

Entre ellos la falta de inmediatez, y la asincronía entre la creación del mensaje por parte del emisor, y la lectura que de éste hace el receptor.
Y pudiera ocurrir, incluso, que esta lectura no se produjera nunca.
Simplemente porque no se abrió ese correo.

Además, existe la opción de que el receptor no pueda comprender el mensaje.
Porque sea incapaz de descifrar su código.
No tienen porqué tener ambos el mismo nivel de conocimientos de éste.

Y en ese caso, tuviera que recurrir a un nuevo mensaje.
Cambiándose los papeles.
El del receptor (que se convierte en emisor) y el del emisor (que se convierte en receptor).

Sería: No entiendo lo que me dices.
Básicamente.

Otra vez asíncrono.
Otra vez con falta de inmediatez.

Por tanto, ante un mensaje importante que requiera una contestación rápida por parte del profesional de trinchera utilizar otro canal.
Por favor.

Se puede utilizar el teléfono.

La carta certificada si se quiere.

Directamente a través de la voz del emisor propagada por el aire. 

O si el mensaje fuera dirigido hacia muchos receptores, a través de la voz propagada por el aire escuchada por algunas personas elegidas, y que estos, amplifiquen el volumen de éste.
Para que llegue a todos los que se les quiere hacer llegar.
Por ejemplo a través de los directores de las Unidades de Gestión Clínica.

Porque a veces, parece que lo único que se quiere es que conste que se envía el mensaje.
Que quede registrado.

Yo envié el mensaje.

Pero si no se entera el receptor no sirve para nada.
No se puede realizar la acción que dicta el mensaje. 

Y qué queréis que os diga.
Ésto no se puede considerar una buena comunicación.

martes, 3 de septiembre de 2013

Fusión de perfiles.

Gestión de crisis en redes sociales
Extraído de infocux Technologies.

Los compañeros @manyez, @chemacepeda y @monicamoro nos han lanzado un órdago para que resolvamos la siguiente pregunta: Marca personal - marca profesional, juntas y revueltas?


Difícil respuesta.

Lo que está claro es que siempre comunicamos.

Paul Watzlawick en uno de sus cinco axiomas de su Teoría de la Comunicación Humana enunció una obviedad.

Es imposible no comunicarse.

Por tanto aunque no emitamos información personal de nosotros mismos en un perfil, la estamos emitiendo.

Y es ésa.
Que no queremos emitirla.

Si es éso lo que deseamos expresar, así sea.

Pero si no, vamos a dar una imagen con la que no vamos a estar cómodos.

No vamos a ser la totalidad.
Sino una parte de nosotros mismos.

Otra cosa que a mí me hace tener un solo usuario en las redes sociales es el desdoblamiento de personalidad que te crearía tener más.

Cambiar de perfil constantemente es tremendamente complicado.

Ahora soy el médico.
Voy a compartir un artículo científico.

Ahora soy la persona.
Voy a expresar una opinión.

Y éso repetido muchas veces.

Inaguantable.
Siempre desde mi punto de vista.

Está claro que el que fusiona ambos perfiles arriesga mucho más.
Que el que no lo hace.

Porque se expone.

Expone su confidencialidad.
Expone su ideología.
Expone sus emociones.

Ante compañeros y pacientes.

Y como cualquier apuesta fuerte pueden ocurrir dos cosas.

Que el gasto personal sea grande.
Siendo rechazados de algunos círculos.

O que la ganancia sea enorme.
Adquiriendo amistades firmes y duraderas.

Lo que está fuera de duda es que, cuando realizamos una opinión en la redes sociales, siempre es y será de carácter personal.


Salvo que tengamos una denominación de una institución sanitaria.

En cuyo caso así deberán ser sus opiniones.
Institucionales.

Estas guías son además muy necesarias para introducir al sanitario en las redes sociales.

Y saber como manejar las informaciones que producimos.


Yo elegí tener solamente un perfil.

Las opiniones expresadas por mí son exclusivamente personales.
Por supuesto.

Decidí exponerme.

Y creánme.
No me va demasiado mal.

Al menos hasta ahora.

#carnavalsalud
@Gilbertman001

lunes, 1 de abril de 2013

En las redes sociales...por supuesto.

Extraído de Brandwacht.


La Red Salud de Andalucía ha publicado recientemente una "Guía de Recomendaciones para el Uso de las Redes Sociales del Sistema Sanitario Público de Andalucía".

Podéis bajaros el documento de forma totalmente gratuita.

Con la ventaja añadida que se permite descargar dicha guía tanto en formato PDF como ePub  usado habitualmente en libros electrónicos.

A mí lo primero que se me plantea es la cuestión siguiente.

¿Es necesaria publicar todo este conjunto de instrucciones y normas básicas?

Mi respuesta es simple.

Sí.
Rotundamente.

Sí, porque es una forma de incentivar la participación sanitaria desde la propia institución.
Es toda una declaración de intenciones.
Y me gusta que se haga.
De cara.
Asumiendo el riesgo que eso conlleva.

Sí, porque ayuda a que todos conozcamos un poco más las diferentes redes sociales.
No todos estamos duchos en los entresijos de cada red.
Es un manual de instrucciones somero.
Pero extraordinariamente currado.
Del que nos aprovechamos el resto de profesionales.
Cien por cien colaborativo.

Sí, porque delimita los problemas éticos y legales en los que podemos incurrir los trabajadores sanitarios públicos en la red.
Si damos una información debemos responsabilizarnos de lo que hacemos.
Y diferenciar lo personal de lo institucional.

Por ejemplo, estas opiniones que yo hago en mi blog, son totalmente personales.

No obstante la delimitación de esos problemas se realiza siempre desde la perspectiva positiva del descubrimiento.
De evitar el miedo y el desánimo.
De ayudarnos a estar seguros.

Por tanto que los trabajadores sanitarios públicos estemos en las redes sociales me parece totalmente necesario en la actualidad.
Por supuesto.

Desde mi punto de vista, es un momento crucial que no podemos dejar pasar.

Para comunicarnos con nuestros pacientes y con nuestr@s compañer@s.

Y aprovechar los recursos de las Tecnologías de Información y Comunicación (TICs) que tengamos a nuestra disposición.

Porque si no ocupamos el hueco que nos demanda la sociedad, otros van a hacerlo.

Con el riesgo que ello conlleva.

Y un momento idóneo para que la población participe en su salud.

Y las redes son una fuente inmejorable para fomentarla.

Pero no como otras veces ha ocurrido.
De mentirijilla.

Sino participación con mayúsculas.

Perdón.

PARTICIPACIÓN.

Se echa de menos, no obstante, que de una vez por todas, la propia institución sanitaria pública abogue por la consolidación del profesional sanitario en las redes sociales.

Desde la base.

Para que desde ahí lleguemos a la totalidad de la ciudadanía.

Sé que algunos de los profesionales de trinchera serían reticentes a los cambios.

Pero otros no.

Y son con ésos con los que se debería poder mover el mundo.

Al menos intentarlo.

Y a ver si algún día tenemos INTERNET en la consulta.

Que eso es otra.